jueves, 7 de agosto de 2008

¿Románticos? Sigo buscando...

Hay que ver cómo han cambiado mis ideales amorosos. Cuando de pequeña pensaba las características que había de tener el príncipe azul de mis sueños, la primera, primerísima era que fuera romántico. Sin embargo, a mis 31 otoños cuando leo en cualquier página de contactos que hombre se define como tal o, peor aún, como “meloso”, huyo. En serio. Me los imagino de cursis diciendo “cari”, “princesa” y se me polen los pelos de punta.
Supongo que todo tendrá su explicación. Y la tiene. Me gustan los justos términos medios: aquellos chicos que son tiernos cuando tienen que serlo, muy pasionales, un tanto camaleónicos, que saben ser fuertes pero también saben derrumbarse, que no piensan que llorar es de mujeres, que saben pedir ayuda y están para darla, que cuando dicen cualquier cosa del tipo “mi vida”, “mi amor”, lo hacen porque lo sienten, no como mero apelativo o como burda copia de lo escuchado en amores ajenos (va a ser que por eso no soporto los “caris” ni los “princesas”)
Sé que es injusto por mi parte ser tan radical, sobre todo porque supongo que yo he ido ahogando debajo de capas de desilusión a la niña romántica que fui un día y que si rascan un poquito, puede que les salga una leyenda de esas que dice “Premio”, pero no nos llevemos a engaño ya que también puede aparecer esa otra, más común, que reza “Sigue buscando, hay miles de premios”.

4 comentarios:

VdeUve dijo...

Marcos tiene razón... Los míos son 31 inviernos, ejem, ejem,...

Mariscal dijo...

Quién es Marcos?

Euge dijo...

Tengo 16 y comparto lo que decís.
Me deprime pensar que me doy por vencida tan temprano, pero me apoyo en que me queda MUCHO por recorrer.
A mis links :)

VdeUve dijo...

Hola a todos y bienvenidos a mi humilde morada,

Me encanta tenerte por aquí, Mariscal. Marcos es un amigo mío, ex compañero de trabajo y antaño objeto de mi deseo. Marky, no me censures, jajaja.

Euge, con 16 años no puedes darte por vencida. Casi te doblo la edad y aún sigo esperando El Milagro. Estoy convencida de que la vida guarda para ti miles de cosas buenas. No desesperes y disfruta. Ser feliz es tu meta. La mía también.

Besos.