miércoles, 4 de mayo de 2011

Reflexiones nocturnas

A veces me pregunto por qué soy tan complicada, tan contradictoria.

Tengo la capacidad de ser una cosa y, al minuto siguiente, la contraria: de estar feliz paso a una profunda tristeza; me miro al espejo, me veo con cara de pan y con una nariz que no me va, pero otras veces me descubro observando mis ojos y mis labios, y decido que no, no soy tan horrible, quizás ni siquiera llegue a ser fea; me consta que tengo una suerte enorme por contar con mis amigos, pero hay momentos en los que me agarra la tristeza y no sé a quién llamar, porque no me gusta molestar, y me siento sola, horriblemente sola; aguanto mil lágrimas porque odio que me vean llorar, sin embargo, las traidoras salen a borbotones cuando se rompen los diques, siempre frente a mi novio, soy noche y día; grande y chica; soy, en definitiva, una chica grande que teme amar y que, sobre todo, teme que no la amen.

5 comentarios:

Virginia Prieto dijo...

ay, que ganas de darte un abrazo grande!
vamos! arriba esos ánimos!

VdeUve dijo...

Gracias, mi niña. Lo creas o no, me ha llegado.

Otro abrazo fuerte para ti.

V.

Cat dijo...

Marche otro abrazo para V.!!!
Viene de una contradictoria. :)

VdeUve dijo...

Ay, Cat. La cosa está bastante jodida...

Un beso grande, niña.

Paty-pato dijo...

Wow, en verdad no te imaginas cuan identificada me siento con este escrito. Me alegra haberlo encontrado y confirmar que no sólo a mí me pasan estas cosas (Una lo sabe pero a veces confirmarlo no cae nada mal) :)